sábado, 20 de noviembre de 2010

TAMBORES ELECTORALES


Parece que estamos saliendo del bache. Muy lentamente, pero parece vislumbrarse, allá en la lejanía, una tenue luz, que nos quiere anunciar con cierta prudencia que la tormenta está pasando. Aunque cierto es, por otro lado, que no todo el mundo ver la misma luz. Siempre hay agoreros que creen que estamos sumergidos en la más terrible zozobra y cataclismo.
Nadie puede perder la perspectiva europea. Dejamos nuestro retrogrado individualismo para formar parte de una colectividad, en la que cada uno aporta lo mejor de si mismo en favor de la comunidad. Y en medio de este paisaje, que poco tiene de impresionista, ya oímos relativamente cercanos los primeros ecos de los tambores electorales.
Dentro de una semana, la modernista Catalunya será llamada a las urnas. Será el momento de que palo aguante su vela, y que cada hijo de vecino compadezca asumiendo sus propias responsabilidades ante su electorado, tanto por el trabajo realizado como por el no hecho y por las promesas incumplidas. La comunidad del maestro Gaudi será el modelo y ejemplo de lo que puede suceder en el resto de Comunidades en el mes de mayo próximo.
Dificil será la elección, como difícil el resultado porque si bien es verdad es que Catalunya es un ejemplo evidente de la diversidad política, ésta desgraciadamente no podemos reflejarla en el resto de comunidades. No seria lógico, máxime la pluralidad y diversidad de las otras dieciséis comunidades. Catalunya puede ser un referente. Nada más.
Lo que sí es evidente es la existencia de formaciones políticas que, a pesar de videos inadecuados e improcedentes y de tramas corruptas y putrefactas, tienen bastante complicado convertirse en los señoritos del «Palau de la Generalitat». Es una utopía. Tendrían menos futuro que un espía sordo. De igual modo que otras formaciones políticas «no existen». Tienen tan poco peso específico a nivel social que, literalmente, ni se les ve y, como diría el insustituible Sabino Fernández Campo, «ni se les espera». Pero Catalunya es así. Clara como las aguas que bañan su Mediterráneo.
Pero tampoco podemos perder la perspectiva del año 2012, año en el que los ciudadanos españoles someteremos a examen al Rodríguez Zapatero y sus acólitos. Será un examen riguroso. Con independencia de cómo hayan hecho sus deberes, la verdad es que tuvieron muy mala suerte. Como pasa con ‘el tonto del pueblo’, les tocó bailar con la más fea, y asumir las causas y consecuencias de una voraz crisis económica que resulta complicado frenar y aún más duro controlar para evitar que sus dentelladas produzcan heridas de muerte. Ello no es motivo expiatorio para limpiarles de sus propios pecados. Como en Catalunya, cada palo tendrá que aguantar su vela. Pero partiendo de la base de que quizás merecieran un castigo, también es verdad que si nos quedamos mirando a la casa de enfrente, el patio anda más que revuelto y más ennegrecido. Demasiado chapapote con sabor a despacho corrupto.
Son éstos los tambores electorales que ya se escuchan cada vez más cerca. En todas las facetas de la vida es importante realizar de vez en cuando una buena una renovación y una higienización. Ello da brillo y esplendor, y revitaliza. Pero de espaldas al Puerto de Pajares y mirando al bravo Cantábrico, en Asturias se echará de menos a dos pesos pesados de la política asturiana y, sin ningún género de dudas, de la nacional: Álvarez Areces y Fernández Felgueroso. Nadie es un santo pero tampoco es un criminal sanguinario. Todo tiene un punto medio. Sea como fuere, tantos años al frente de distintos cargos de responsabilidad en la política les habrán conferido más de un éxito. Si no fuera así, ¿alguien es tan ingenuo de creer que el electorado hubiera permitido que hubiesen permanecido tantos años ocupando los despachos de «Suárez de la Riva» y de la «Plaza Mayor».

2 comentarios:

Rafael Ángel (Far) dijo...

Bueno, esta entrada está muy bien escrita y razonada. Tiene, me atrevería a decir, mucho sentido común.

Ahora bien,el señor Fernández Campo, que, desde hace 17 años, no está en el mundo de los vivos, fue sustituido por otro jefe de la Casa Real. Como persona, desde luego, nadie puede sustituir a nadie; esto es una perogrullada pero no está de más recordarlo.

Lo deseable para millones de personas con un mínimo de racionalismo es que la Monarquía dé paso, de una vez por todas, a la República que en justicia debería haber ocupado su sitio desde hace por lo menos 35 años.

¡Cuánta pena da este Estado español, campeón de la impunidad y con soberanía tutelada por águilas imperiales, en el fondo no muy distintas de las que "lucían" en cierto escudo de los tiempos de Paquito Rana y aun un poco posteriores!

Saludos.

Juan José González Martínez dijo...

Propongo una medida muy sencilla, pero a la vez quizás muy eficaz para el ahorro presupuestario del país.
"Dado que los partidos políticos tienen simpatizantes y afiliados, que sean ellos lo que de forma voluntaria aporten para la campaña electoral que se precie".
"Con el dinero que nos ahorramos en el erario público, se pueden crear cooperativas que den trabajo a las personas que están en paro".
Desde mi modesta opinión, aunque esta idea constituya una quimera".
Abrazos azules.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails