jueves, 15 de enero de 2015

De regresos...

            Tras varios meses de ausencia, regreso a este habitáculo.
           Paradójicamente, mi regreso coincide con el anuncio de la vuelta del ex Presidente del Gobierno, José María Aznar, a la primera línea del PP. Estaba cantado. Si ciertamente Mariano Rajoy y sus ácidas medidas han logrado repuntar la economía de los españoles, dentro de su casa, en su partido, ha fracasado estrepitosamente.
           Un Presidente del Gobierno tiene que ser el líder de su partido, y cuando le zancadillean o le incordian, debe marcharse. Claros ejemplos hemos tenido estos años de democracia: Adolfo Suarez y Felipe Gonzalez.
           Pero Rajoy ha fracaso estrepitosamente como presidente del partido. Le salieron varios granos: y algunos con infección como Asturias, Madrid o la Comunidad Valenciana. No ha sabido cortar de raíz los problemas internos y su indefinición, al contrario, los ha aumentado llegando casi a una metástasis. No ha sido capaz de aplicar el tratamiento ni la dosis adecuada, y ahora porque el enfermo está terminal.
        El PP sólo un tratamiento de urgencia para curar al enfermo; una receta que tenían guardo en la farmacia y que no querían utilizar. El tratamiento tiene nombre de varón (con uve). Creo que Aznar es el único que puede poner orden y concierto, poner a b8uen recaudo las disidencias internas y aglutinar al partido, como ya sucedió años. Tiene un trabajo importante previamente; sanear su imagen pública, tan perjudicada por su inclinación tan conservadora. Si lo consigue, y medios tiene, puede ser un buen presidente del partido. A las personas hay que reconocer su trayecto nos guste o no, comulguemos con ella o discrepemos.
         Llegados a este punto se plantea una disyuntiva. Estamos en un año eminentemente electoral, ¿se va a dar una bicefalia dentro del Partido Popular con dos gobernadores: uno en La Moncloa y otro en Genova? En tal caso, ¿Quién tendrá el peso político? Creo la respuesta está contestada. Otra cosa diferente sería que Rajoy diera un paso atrás con los ojos puestos en el mes de noviembre. Pero tengo mis dudas. A nivel de gobierno, está jugando con cierta astucia, aunque la última palabra, afortunada y lógicamente, no será la suya. Suceda lo que suceda, vamos a ser testigos de excepción de un cataclismo puertas adentro del PP. Nos esperan unos meses ciertamente irresistibles. 

No hay comentarios:

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails